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Mi vecino es Richard Linares forma el cuerpo de las más bellas
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Jueves, 28 de Enero de 2010 10:11

Richard Linares forma el cuerpo y la psique de las más bellas

“Entrené a todas las que han ganado el Miss Venezuela”

Fuera del gimnasio, el entrenador del concurso de belleza disfruta la tranquilidad de El Cafetal y canaliza sus energías montando a caballo y cultivando bonsáis

Texto: Orlando Alfonzo
Foto cortesía de Richard Linares

mivecinoesed52_detalle1Detrás de los hombros contorneados, el abdomen a cuadros, los muslos definidos y los glúteos firmes de las jovencitas que año tras año suben a la pasarela del Miss Venezuela, se esconden las manos de Richard Linares.    

– ¿Cómo llegaste al Miss Venezuela?


–Un asesor de Osmel me recomendó. En 1999 me mandaron a dos participantes del Mr. Venezuela a ver qué tal lo hacía: Alejandro Otero, ganador de ese año, y Ezzio Cavallaro, primer finalista. Así comencé como entrenador oficial; no soy el único, pero desde entonces entrené a todas las que han ganado el Miss Venezuela, incluso para ir al Miss Universo y al Miss Mundo, con excepción de este año.

–También entrenas a actores y modelos ¿cierto?

–Sí. Primero fue Franklin Vírgüez. Asistíamos al mismo gimnasio y se enteró de que yo entrenaba a fisicoculturistas. Me dijo que presentaría una obra llamada Mr. Juramento y necesitaba ponerse duro. Luego entrené a Gaby Espino, Juan Carlos García, Cristina Dieckman, Cristóbal Lander, Norelys Rodríguez, entre muchos otros.

– ¿Practicabas fisicoculturismo?

–Por un tiempo, pero no me gustó. Me encanta comer de todo y para ser culturista la dieta es monótona y hay que entrenar muy duro. Entrené atletas y en el 2000 la Asociación Venezolana de Fisicoculturismo me dio el premio como mejor entrenador del año.

– ¿Qué distingue tu trabajo y permite que tus alumnos obtengan tan buenos resultados?


–Entreno su cerebro y su cuerpo. Identifico su personalidad y sé cómo tratarlos. Paso tanto tiempo con estas personas que comienzan a volcar sus problemas en mí, yo los escucho y trato de ayudarlos. Eso contribuye a mejorar la preparación física porque logro que deseen volver al gimnasio al día siguiente. También por eso he ganado grandes amistades, como con Norkys Batista.

–Trabajas con el cuerpo de mujeres hermosas y te involucras emocionalmente con ellas al escucharlas ¿No es mucha tentación?

–Mi esposa es maravillosa, tengo 22 años con ella y no la cambio por nada. Es celosa pero comprende mi trabajo. Además, es como ser cajero de un banco, tienes mucho dinero enfrente que no puedes tocar porque sabes que te metes en un lío (risas).

– ¿De quién fue la idea de escribir el libro “De gordo a galán”?

–De Alejandro Chabán. Me llamó por que quería escribir este libro sobre nutrición para aclararle a la gente las dudas que él tuvo desde que fue un niño obeso. Pasé cuatro meses tratando de contestar las preguntas que a él le costó más responder.

¿Te ofrecieron trabajar para el Miss Universo?


–A Dayana Mendoza le asignaron entrenadores allá, pero quizás no estaba obteniendo los resultados que quería y le pidió al Miss Universo que me llevaran para entrenarla de nuevo. La organización accedió, pero debía entrenar también a Miss USA y Miss Teen USA. No acepté porque debía estar dos meses fuera del país, sin mi esposa, mis hijos y mis hobbies. Además “a rey muerto, rey puesto”; no quería arriesgar mi trabajo aquí.

– ¿Cuáles son esos hobbies?


–Me encanta montar a caballo. Desde los 12 años montaba en el Parque Las Filas, en San Luis. Actualmente practico una modalidad que se llama “corte y aparte” y a veces compito. También cultivo bonsáis; cuando trabajas con tantas personas te cargas de sus energías y necesitas un tiempo para tus propios problemas y relajarte. Esa es mi catarsis diaria.

– ¿Qué te gusta de El Cafetal?


–Es un paraíso. Tengo 40 años viviendo aquí y me encanta su tranquilidad, es muy segura en comparación con otras partes de la ciudad.

El hombre designado por Osmel para que sus “niñas” luzcan el cuerpo perfecto la noche más bella del año se siente como “un muchacho de 20” y sueña con abrir su propio gimnasio. Afirma sentirse “orgulloso de pertenecer a una de las organizaciones más exitosas del país”.

Un ídolo: mi papá.
Un color: gris, me gustaba el rojo, ya no.
Una ciudad: Miami.
Un libro: Las 48 reglas del poder.
Una Miss: todas (risas).

“Creo que mi trabajo tiene un 80% de peso en la decisión del concurso: 5% belleza, 5% inteligencia, 5% altura, 5% elegancia… el resto es el cuerpo”.


 
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