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Mi vecino es Irma Contreras: con la camisa arremangada
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Lunes, 16 de Febrero de 2009 10:38

 

Irma Contreras: con la camisa arremangada

Conozca a la mujer que, luego de años dedicada al ejercicio del Derecho, alcanza el éxito y el renombre entre los diseñadores de camisas con sus creaciones a la medida

Texto: Judith Rodríguez S. / Foto:

mivecinaesed41_detalle2Una pequeña sala, dos muebles, una mesa de café con revistas; al fondo dos percheros llenos de camisas; cerca de la puerta una imagen de Santa Bárbara iluminada por un velón y junto a ésta una copa y una manzana. Allí me recibe Irma Contreras, abogada egresada de la Universidad Central de Venezuela, destacada diseñadora de camisas hechas a la medida y presidente de “Irma Contreras Couture”; una mujer que disfruta del cine, los buenos restaurantes y estudia apreciación musical para recrearse.
Contreras, con su camisa perfectamente planchada y una elegancia netamente casual, nos cuenta que tiene una hija, dos nietos varones y que aunque en este momento comparte su vida con una pareja, “no me gustaría casarme, eso se lo dejo a las parejas jóvenes”.
Su historia de éxito empezó en San Luis hace más de 10 años y se proyecta hoy desde su taller en la planta baja del Edif. Manapire en el Bulevar Raúl Leoni hasta Nueva York y Miami.

¿Cuándo y dónde empezó a confeccionar sus camisas?
El primer atelier de camisas lo monté con una socia en el ‘95, en el centro comercial San Luis, nos llamábamos Camisería "Matisse", era la única tienda de camisería de hombres de aquí. Luego de dos años nos fuimos a Macaracuay Plaza, pero me di cuenta que no valía la pena pagar un local porque buena parte de nuestro servicio es a domicilio y a mí me gusta El Cafetal porque es muy accesible.
Empezamos con tres máquinas pequeñas y no teníamos las máquinas abreojales, ni las botoneras; hoy día tenemos como seis máquinas y hasta planchas industriales.

¿Cómo fue el salto del Derecho a la costura?
Cuando tenía como 18 años estudié Confección, paralelo al Derecho, y eso se quedó en mí. Ejercí la abogacía durante 20 años, pero cuando mi hija se fue a Nueva York a estudiar Diseño me fui con ella y comencé a hacer un curso de calidad de telas, texturas, etc., y cuando me vine me dediqué a lo que me gustaba, que era diseñar.

¿Qué es lo más importante en el diseño de camisas?
La experiencia. Hay diferentes texturas y diferentes calidades, los puños y los cuellos de las camisas de hombre varían; la tendencia de la moda es subir el tamaño de los cuellos, pero no todos los hombres pueden usar cuellos altos, y como trabajamos a la medida, siempre chequeamos qué le queda mejor a camivecinaesed41_detalle1da quien.

¿Y los diseños para mujer también son a la medida?
Sí, pero en la línea femenina, tenemos una parte ya hecha, prêt-à-porter.

¿Qué es lo más difícil de este negocio?
Hacer la clientela, pero el hombre que se prueba una camisa y le queda bien es un cliente fijo, porque usará camisas toda la vida.
La clientela también fue la dificultad cuando abrimos en el mercado internacional, pero mi yerno tiene una tienda de telas en Nueva York y a través de los amigos de él fuimos logrando clientes. En Miami lo complicado son las distancias, todo queda muy lejos; hemos tenido que incorporar más vendedoras para atender a los clientes a domicilio.

¿Qué personalidades ha vestido?
He confeccionado para Chiqui, Viviana, El Puma, entre otros. Pero en este momento estamos más dedicados al área musical, tengo mucha gente de la sinfónica, casi todos los directores, porque hay que tomarles medidas especiales. Por ejemplo, para Gustavo Dudamel las mangas tienen que ser más largas porque al levantar los brazos si se le encogen, se le ve horrible.

¿Qué planes tiene para el futuro?
Queremos hacer una pequeña boutique, algo para la clientela cautiva y ampliar un poquito la línea de hombres, camisas bien elaboradas pero por talla, así me conocerán más.

Un color: el negro, siempre es elegante.
Una comida: me encanta todo…lo que no puede faltar en mi nevera es el queso, manchego y palmizulia.
Un diseñador: Gionni Straccia.
Una ciudad: Nueva York.
Un libro: me encanta García Márquez.

 

 
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